La capacidad de convocatoria que tiene nuestro compañero del Centro de Estudios Bejaranos Javier Ramón Sánchez Martín es notoria. Si a esto añadimos que el Patrimonio Industrial es cada vez más atractivo y concita el interés del público, el éxito de la conferencia de ayer en el Casino Obrero estaba más que asegurado.

Nuestro CEB siempre se ha preocupado por la divulgación e investigación de nuestro pasado industrial, como lo demuestran los ciclos de conferencias , las charlas y las rutas interpretativas organizadas, además de los numerosos artículos y algunos libros publicados en nuestro catálogo. Los trabajos y ponencias de Juan Félix Sánchez Sancho, Urbano Domínguez, Juan Antonio Frías Corsino y el mismo Javier Ramón Sánchez Martín son un buen ejemplo de ello, a los que tenemos que sumar temas relacionados como los tratados por Manuel Carlos Palomeque López, Mercedes Riba, Teresa López Hernández o Jaime Harguindey García en torno a su dimensión social o a las manufacturas del lino. Estas actividades han movido un interés que no ha hecho sino crecer en los últimos tiempos.

La conferencia, “Del Tinte del Duque al Tinte de Gutiérrez”, de Javier Ramón Sánchez Martín atendió a las expectativas de interés que comentamos y el salón de exposiciones del Casino Obrero se llenó ayer de un público con ganas de saber sobre este predio industrial con una actividad desarrollada ininterrumpidamente durante cuatro siglos. El encargado de presentar la actividad fue Ramón Hernández Garrido, miembro de la junta del Casino Obrero, compañero del Centro de Estudios Bejaranos y miembro de la nueva asociación en defensa del Patrimonio Industrial “La Lanzadera”.

El ponente ofreció unas pinceladas sobre las características de esta nueva asociación y agradeció al Casino Obrero, cuya presidenta, Isabel de la Cruz, se hallaba entre el público, la amabilidad de acoger esta actividad. En primer lugar ofreció interesantes datos sobre cómo se teñía en la Edad Moderna con el uso de plantas y el proceso técnico utilizado para fijar el tinte a la lana, para después centrarse en el origen ducal del edificio usado como tinte desde 1592, una fase que acabó siendo monopolio de la Casa Ducal. Así todos los fabricantes textiles debían acudir al Tinte del Duque para llevar a cabo este proceso técnico con garantías de calidad, pagando una cantidad por este servicio, dinero que iba a parar a las arcas señoriales.

En el siglo XIX el edificio fue alquilado a distintos tintoreros como Miguel Faure, que construyeron otros edificios en el mismo predio, para acabar siendo vendido por la Casa de Osuna al fabricante textil y propietario Cipriano Rodríguez Arias en 1869. Desde 1890 y durante todo el siglo XX el tinte estuvo en manos de la familia Gutiérrez hasta que cerró por motivos económicos. En el año 2000 los edificios fueron derribados a pesar de su gran valor histórico y patrimonial (era el edificio industrial más antiguo de Castilla y León junto a la Casa de la Moneda en Segovia).

Javier Ramón Sánchez Martín ha investigado la historia de este predio industrial desde hace tiempo, como lo demuestra el artículo que publicó con el mismo título en la revista Estudios Bejaranos de 2022. En la conferencia mostró fotografías inéditas del edificio gracias a la generosidad de distintos miembros de la familia Gutiérrez y otras personas, y una reconstrucción hipotética de José Muñoz Domínguez. El buceo en las fuentes originales, en la fotografía y en la memoria es el único recurso que nos resta para que este edificio de uso industrial centenario no caiga en el olvido.
Después de la conferencia se abrió un turno de preguntas entre el público. Nos acompañaron, además de la presidenta del Casino Obrero y otros componentes de su junta, los concejales del Ayuntamiento de Béjar Luis Hernández Téllez y Rosa Torres Cosme, además de otros miembros del CEB. Dentro de pocos días subiremos a nuestro canal de Youtube el vídeo de la charla.
Texto: Carmen Cascón Matas
Fotos: Enrique García Periáñez