Uno de los mayores espacios de sociabilidad de una ciudad, sin importar su tamaño, son los comercios y empresas, las tiendas y locales a los que vamos a comprar productos y servicios, desde los más necesarios para vivir hasta objetos o puntuales y efímeros. En un momento en el que desde nuestras casas podemos comprar a través de internet, se nos hace dificultoso concebir que los establecimientos comerciales sirven, no solo como lugar de compra, sino como espacios de encuentro. Y esa es una de sus grandes ventajas: socializar con otros clientes o con sus dueños y dependientes entablando conversaciones que nos alegran el pasar monótono de los días.

Parte de ese encanto que sigue teniendo el comercio local es transmitido por las ilustraciones que durante esta semana se exponen en el Casino Obrero (otro espacio de sociabilidad, por cierto), en una muestra organizada por el Centro de Estudios Bejaranos y la Cámara de Comercio de Béjar. La artista de origen bejarano Paula Almonacid Olleros ofrece una selección de fachadas de comercios y empresas pintadas con acuarela y tintas, con el aliciente de que 15 investigadores y 16 escritores describen con sus palabras su historia y de la de los paisanos que un día los regentaron, tanto en el presente como en el pasado.

El acto de inauguración de la exposición Casas de Tinta 2.0 tuvo lugar ayer a las 19 horas con las intervenciones de la presidenta del Casino, Isabel de la Cruz, la presidenta del Centro de Estudios Bejaranos, Josefa Montero García, el presidente de la Cámara de Comercio, Buenaventura Velasco, y la artista Paula Almonacid Olleros. En este comienzo estuvieron presentes el alcalde de Béjar Antonio Cámara, miembros del CEB, de la junta del Casino Obrero, de la Cámara de Comercio, familiares de la artista, colaboradores, amigos y paisanos curiosos. A todos ellos gracias por acompañarnos.
La artista Paula Almonacid Olleros ha puesto su ternura en plasmar el corazón de esta otra historia de Béjar, más próxima y cercana, a través de sus pinceles y lápices. Es tal la atracción que ejercen sus ilustraciones, que el visitante tiene ganas de seguir este viaje al mundo del comercio local a través de la contemplación de su obra. Incluso revive recuerdos que son compartidos entre las personas que recorren la muestra.

El CEB ha deseado de esta forma reeditar el éxito de la exposición de 2024 eligiendo el tema de los comercios bejaranos con el objetivo de recuperar algunos que no existen o si permanecen sus edificios están muy transformados (Fonda España, Fábrica de paños de Higinio Cascón, Taller y venta de coches Honorio). O empresas que continúan su actividad pero han cambiado de lugar (Caramelos Cela, Baltasar Romero) o comercios que siguen activos (Perfumería Anros, Fábrica de paños Cipriano Rodríguez Arias S.A., Fábrica de troquelados y emblemas Emilio Muñoz S.L. Deportes Diana, Botica de la Bola) , o que se cerraron pero el edificio permanece en pie (Perfumería Herrero, Banco de Béjar, Librería Studio, Calzados Sánchez, primitiva sede de la Escuela Industrial después frutería).

Todas las ilustraciones, excepto una (una especie de juego que da pie a los visitantes a identificarla), lucen una cartela con la información sobre el negocio, su localización, sus dueños, los productos y servicios a la venta o su intrahistoria, que no es baladí, sino relevante para reconstruir la historia en mayúsculas de la ciudad. En esta tarea de ahondar en su pasado han colaborado Carlos García, Francisco Tejeda, Susana y Javier Clop, Buenaventura Velasco, Jerónimo Rodríguez-Arias, Javier R. Sánchez, Álvaro Muñoz, Juan Antonio Frías, José Ignacio Díez, Antonio Sánchez, Juan Félix Sánchez y Carmen Cascón. Los relatos literarios que han inspirado han corrido a cargo de 16 escritores distintos: José Luis Puerto, Charo Alonso, Beatriz Alcaná, Yolanda Izard, Marcelo Matas, Amalia Hoya, Isabel de la Cruz, Silvia Dorado, Iván Parro, Carolina de la Cruz, Ricardo García, Tomás García Merino, Verónica de la Cruz, Mercedes Riba, Antonio Gutiérrez y J. Francisco Fabián. Es decir, alrededor de treinta personas han dedicado un momento de su tiempo para formar parte de esta aventura.

Contemplar esas fachadas tan conocidas, y al mismo tiempo tan ignoradas en nuestro deambular cotidiano, representa uno de los muchos atractivos de esta exposición que aúna Arte, Historia y Literatura. Recordar, en latín, significa no solo revivir con la mente, sino pasarlo por el corazón y Paula aviva ese deseo de dotar a los edificios de la vida perdida o mantener vivos los que siguen adelante con dificultades, pero con esa relación social y cercana que los hace diferentes a las grandes superficies comerciales o a comprar en la soledad de internet.
Agradecemos al Casino Obrero su disponibilidad para cedernos sus espacios, a la Cámara de Comercio de Béjar por ayudarnos para que la exposición haya salido adelante, al Ayuntamiento de Béjar por ser nuestro principal apoyo económico, a Paula Almonacid Olleros por su maravillosa obra y su sonrisa, a Óscar Rivadeneyra Prieto por su siempre sabios consejos y a todos los colaboradores que habéis dedicado tiempo y esfuerzo para aportar vuestros textos.
Texto: Carmen Cascón Matas
Fotos: Enrique García Periáñez

Puedes descargarte de manera gratuita el catálogo de la exposición, editado por el Centro de Estudios Bejaranos, en el siguiente enlace: https://drive.google.com/file/d/1onn7h9ilJuJPvbguJH-INZSYMRe92Cpv/view?usp=drive_link.
Vídeo de la inauguración