El pasado 15 de junio de 2026 el alcalde de Béjar, acompañado de la cronista oficial de la ciudad y secretaria del Centro de Estudios Bejaranos Carmen Cascón, de la presidenta de la Asociación de Fabricantes de Béjar Sara Morán y del miembro del CEB J. Francisco Fabián, se desplazó a Madrid con el objetivo de recibir una capa de paño bejarano y presunta confección en Béjar, donada por su propietario, don Nicolás Sánchez-Albornoz Aboín. La prenda fue donada al ayuntamiento a través de la mediación de J. Francisco Fabián, amigo personal de Nicolás Sánchez-Albornoz, con la condición de que fuera expuesta en el Museo de la Industria Textil de Béjar.

La historia de esta capa constituye un valor simbólico importante para el Museo Textil puesto que la han llevado tres miembros sucesivos y relevantes de la familia Sánchez-Albornoz, siempre haciendo constar que estaba confeccionada con paño de Béjar. El primero de ellos fue Nicolás Sánchez-Albornoz Hurtado, a quien previsiblemente le fue regalada en Madrid por parte de alguna persona con vinculación bejarana. Nacido hacia 1862 y muerto en 1941, fue abogado y político, figura central de la vida parlamentaria de la Restauración, diputado en principio por el partido liberal y luego por el conservador de Maura, senador entre 1901 y 1921.

Uno de sus cinco hijos y heredero de la capa fue el conocido historiador y político, ministro durante la Segunda República en 1933, embajador de España en Portugal en 1936 y presidente del gobierno republicano en el exilio entre 1962 y 1971, Claudio Sánchez-Albornoz y Menduiña, muerto en 1984. Este insigne historiador y político llevó la capa heredada de su padre durante sus años de exilio político en Argentina y en todos los lugares donde además residió, llevándola como una prestigiosa prenda española.

A su muerte, la capa fue heredada por su hijo Nicolás Sánchez-Albornoz Aboín, prestigioso historiador de la economía del siglo XIX, ejerciendo su labor de profesor en universidades de Argentina y catedrático en la de Nueva York durante el tiempo que permaneció en el exilio. Éste tuvo que ver con la pintoresca fuga del campo de concentración de Cuelgamuros-Valle de los Caídos en la inmediata postguerra civil española, que fue plasmada en la película Los años bárbaros, dirigida por Fernando Colomo en 1998. Fue el primer director del Instituto Cervantes entre 1991 y 1996 y es miembro de la Real Academia de la Historia. Nicolás fue el último en llevar la capa heredada de sus antepasados, entre otros lugares en Nueva York, por donde se paseaba -según cuenta- con ella, siendo objeto de la mirada curiosa de los neoyorkinos.
El Ayuntamiento de Béjar, a través de su alcalde Antonio Cámara, ha asumido mediante un documento firmado por el donante y el organismo receptor, la responsabilidad de exhibirla debidamente y cuidarla en el Museo de la Industria Textil de Béjar, implicando al Centro de Estudios Bejaranos y a J. Francisco Fabián como sus garantes en el futuro.