La trilogía de Marcelo Matas de Álvaro, un referente literario de Béjar en el siglo XXI

El ejercicio de construcción de personajes, de historias, en una ciudad inventada, Belgrey, trasunto de Béjar, es el hilo conductor de la trilogía La urdimbre y la trama, del escritor bejarano Marcelo Matas de Álvaro. Las tres novelas tienen como protagonista a Andrés Retamar y recorren tres momentos de la historia de España: el franquismo, la Transición y los años 80. Y si seguimos las palabras del profesor de la Universidad de Burgos Pedro Ojeda Escudero la trilogía es un referente literario de Béjar escrito en el siglo XXI sobre el siglo XX. 

Ayer el Centro de Estudios Bejaranos organizó la presentación de la novela que cierra esta trilogía, Para vivir muriendo, de la editorial Castilla Ediciones, en el Casino Obrero de Béjar dentro del programa Hablemos de libros. En una interesante conversación entre Marcelo Matas de Álvaro y Pedro Ojeda Escudero, a ratos profunda, a ratos divertida y fresca, se desvelaron muchos de los secretos de la construcción de esta narración y de su proceso de escritura, proceso que le llevó a su autor a emplear veinte años de su vida. Matas desveló que escribe “usando una vela”, una bella imagen que traduce su forma de ir descubriendo la historia que se esconde en una habitación a oscuras, sin plan, sin esquemas, solo dejándose llevar por los propios personajes.

En esta última novela de la trama la narración se construye a varias voces, en un intento de Andrés Retamar de conocer a su antiguo amigo de piso de estudiantes Luis Escobar o Luis Guevara. Los narradores son otros tres compañeros y una misteriosa mujer, que dan sus propias visiones del personaje desde perspectivas muy distintas, en un ejercicio de descubrimiento de la identidad de otro a través de la memoria de los que le conocieron. Así, Ojeda y Matas reflexionaron sobre la creación del yo a partir de los testimonios y de los recuerdos de los demás, una constante a lo largo de las tres novelas que componen la trilogía.

No dejaron de lado el repaso de los libros anteriores: Yo sé quién soy y Enemiga mortal de mi descanso, en las que, como en Para vivir muriendo, se hacen guiños a la Literatura a través de Cervantes, Miguel Hernández, Unamuno o Benito Pérez Galdós. También en la última entrega se produce un hecho curioso: la crítica literaria y la inclusión de una reseña de las propias novelas, en un enmascaramiento constante a lo largo de la serie. Distintos narradores, distintas voces, distintas construcciones, distintas visiones de unos personajes que no parecen los mismos, sino solo acercamientos parciales a través de las memorias de otros en una Belgrey (Bella grey), en un Aleros (Candelario) y en una ciudad universitaria (Salamanca que es y no es) que dan contexto a una historia que parece no concluir nunca.

Texto: Carmen Cascón Matas

Fotos: Enrique García Periáñez

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